La experiencia de Anna del equipo EINES ADICCIONS en el Trailwalker

Anna es una de las participantes más jóvenes del Trailwalker, y en el pasado #OITW llegó a meta con su equipo EINES ADICCIONS. Equipo que obtuvo el Premio Esport amb valors del Oxfam Intermón Trailwalker 2017.

Tengo 20 años, estoy estudiando y me encanta el deporte, es una cosa con la que realmente disfruto. Hace ya 2 años y 2 meses que me estoy rehabilitando, en Eines Centre d’Adiccions, ya que tengo la enfermedad de la adicción, una enfermedad mental que no diferencia entre ricos, pobres, inteligentes, etc. Todo el mundo puede padecerla. El hecho de darme cuenta tan joven es toda una suerte, en el centro somos gente de todas las edades y cuanto más mayor eres más cosas te hace perder la enfermedad, más te destruye a ti mismo y más destruye a tu entorno.

A día de hoy, puedo decir que aunque el camino no es fácil, ingresar en el centro es lo mejor que he hecho por mí misma en toda mi vida. Me ha hecho crecer.
¿Cómo decidiste apuntarte al Trailwalker?

Nos apuntó nuestro terapeuta, Alex Florensa. El ño pasado no conseguí terminarla. Me quedé en el km 71 en Cassà de la Selva, como consecuencia de mi mala gestión. Los adictos tenemos tendencia a ser gente muy “explosiva”, muy de extremos y yo el día del Trailwalker 2016 me dejé llevar por mi cabeza y por mis emociones, estaba eufórica. Después del subidón viene el bajón. Cuando salimos de Girona me puse al lado de un compañero del equipo, Sergi, un chico que tira mucho y que está físicamente muy preparado. Él llevaba un ritmo, que aunque yo en ese momento no fuera consciente, no era capaz de seguir y una vez más me dejé llevar. Cuando íbamos por el km 68 ya todo empezó a nublarse en mi cabeza, todo era negativo, yo ya no valía la pena, me veía incapaz de seguir y las lágrimas empezaron a caer de mis ojos. Cuando llegamos a Cassà de la Selva, nos revisamos los pies, comimos algo, nos hidratamos y a mi me cogió un corte de digestión. Aquí se acabó mi Trailwalker.

Un año después vuelvo a estar en el mismo lugar, pero yo he seguido cambiando, luchando y mejorando día a día.

¿Cómo han sido los entrenamientos?

Este año pudimos hacer dos equipos con pacientes del centro. El primer equipo estaba formado por Alex Florensa, Ferran, Roberto y Roger. El segundo estaba formado por Arnau, Carlos, Joan y yo, Anna. Al estar en un centro de rehabilitación entrenamos cada día 1h15 minutos porque forma parte del proceso de recuperación.

Lo más importante de los entrenos a parte de ver hasta dónde es capaz de llegar cada uno a nivel físico, también nos ha ayudado a ver nuestras dificultades, por donde cojeamos cada uno, cómo podíamos ayudarnos los unos a los otros, como resolver los conflictos que han ido surgiendo porque no todo es caminar, pasarlo bien y ya está. El cansancio te lleva a discusiones a no entenderse y no ponerse de acuerdo, por eso digo que el Trailwalker es como la vida misma, porque aquí es cuando ponemos en práctica lo que estamos aprendiendo en el centro, a pensar antes de actuar, a no ser impulsivos, a ser asertivo …

 

¿Cómo viviste la salida del Trailwalker?

Al salir me sentía contenta, pero un poco nerviosa. Llevaba mucho tiempo esperando este día, un año entero. Me había preparado todo el material en conciencia plena y ya había meditado todo lo que debía hacer, que estuviera en mis manos, para que saliera bien. La lluvia, lo que debía comer y lo que no (el primer año me hinché a comer golosinas), estaba concentrada, ilusionada. Me ayudó mucho el soporte que recibí por parte de la gente que me rodea, mi familia, mis compañeros de clase y los profesores, amigos …

Lo que también me repetía en la cabeza es que una gran parte importante en esto era pensar en toda la gente que a la que íbamos a ayudar, las oportunidades que estábamos ofreciendo a gente que no tiene la misma suerte que yo y lo feliz que esto me hace sentir.

Anna OITW

¿Cómo fueron las paradas en los avituallamientos?

Fueron geniales, teníamos un equipo de soporte increíble, sin ellos tengo muy claro que esto no lo habríamos conseguido. El soporte que nos daban tanto emocionalmente como físicamente fue inmejorable. Los masajes, las comidas, los cubos de agua helada para los pies y el hecho de ver lo unidos que estábamos. Es verdad que es difícil ponerse de acuerdo, aquí cada uno tiene unas necesidades concretas, unos quieren seguir para no enfriarse, otros necesitan ir al podólogo o al fisio pero la cuestión está en mirar por el bien común, llegar a meta y si tienes claro el objetivo, con la ayuda común que nos ofrecimos no había ninguna duda de que lo íbamos a conseguir.

 

¿Cómo fue la llegada a meta?

¡Espectacular! Se me pone la piel de gallina. En Llagostera yo ya sentí una emoción especial. Empecé a despertar, la noche fue muy dura, tenía mucho sueño y se me cerraban los ojos. Ya solo quedaban 20 km y la meta estaba delante nuestro. Yo seguía recibiendo el apoyo de la gente que no paraba de mandarme whattsApp. Era como volver a empezar, saqué fuerzas de donde no quedaban, hicimos la recta final corriendo, todos los familiares, amigos, terapeutas y mucha gente esperándonos, aplaudiendo y felicitándonos.

 

¿Qué te llevas de la experiencia?

Me llevo esperanza, fuerza, solidaridad … Me llevo muchas cosas, pero la más importante es el hecho de haberla compartido con toda la gente que la he compartido, el acordarme de la fuerza que me ha dado este reto para los momentos en los que mi enfermedad no me deje ver las cosas de manera clara, y también el corazón lleno de amor.

Se la recomiendo a cualquier persona, sólo puedes beneficiarte de la experiencia. Es difícil de imaginar la magnitud que tiene este evento hasta que no lo vives. Se lo recomiendo también a la gente que está en proceso de rehabilitación de drogodependencias, además de estar demostrado que el deporte tiene una parte muy importante en la rehabilitación de un adicto yo lo he experimento cada día, y podría decir que sin el deporte yo no estaría donde estoy a día de hoy.

Se la dedico …

A mi terapeuta Alex, a mi familia, a Marta, el equipo y equipo de soporte, la gente del centro ya que gracias a ellos sigo creciendo, mis terapeutas, Mimi, Anna, Xènia, Paula, Mar, Marta, todos mis compañeros de clase, mi profesora Laura, Marta, Nina, Rosario y toda la gente que me ha dado su fuerza, amor y ánimos.

Anna trailwalker

GRACIAS !!!

Esport amb valors,

Anna

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