Lleva calcetines compresivos y hasta la rodilla

Elegir unos buenos calcetines para afrontar con éxito una prueba de 100 kilómetros como es el Oxfám Intermón Trailwalker es fundamental. “Tienen una importancia vital ya que en una prueba de larga distancia, como es la que nos ocupa, el pie se calienta, dilata y aumenta su nivel de transpiración, con las consecuencias que ello provoca, aparición de rozaduras y ampollas”, indica Ángel González de la Rubia, presidente de la Asociación Española de Podología Deportiva (AEPODE).

“El corredor popular cada vez es más consciente y conocedor de la importancia que tiene la elección de un calcetín adecuado, pero se sigue escatimando por el precio”, afirma De la Rubia, que recomienda emplear calcetines altos, hasta la rodilla, y compresivos, “para ayudar a proteger el gemelo y favorecer el retorno venoso”.

Llevar un calcetín inadecuado favorece la aparición de ampollas. “Hemos participado con la empresa Lurbel en la confección de un calcetín antiampollas, denominado Distance, y otro que, además, contiene un hilo cuya fibra ayuda a regenerar los tejidos denominado Regenactiv. Ambos modelos contienen zonas de especial refuerzo antiampollas en las partes más vulnerables, primer metatarsiano, arco interno del pie, talón y dedos”, señala el experto. No obstante, teniendo en cuenta el perfil de la carrera, los Distance son más específicos que los Regenactiv, que van más dirigidos a personas con problemas dérmicos y/o diabetes, escaras por decúbitos, etcétera.

Al igual que sucede con las zapatillas, los calcetines técnicos cada vez están adoptando un mayor protagonismo en el mundo del running. Para una prueba de las característas del Oxfam Intermón Trailwalker es fundamental que posean “buen nivel de tanspirabilidad, zonas antiampollas, y mejor largos”, concluye Ángel González de la Rubia.