Los ánimos de los equipos de apoyo, la energía para llegar a meta

Cruzar la meta no hubiese sido posible sin la ayuda de los equipos de apoyo. Sus ánimos y su planificación fueron el motor de muchos de los pasos que se dieron en la sierra de Guadarrama.

En el primer punto de control estaban Agustín Acebes Callejo y Enrique Ordoñez Sánchez, miembros de Clece Team. “Tienen la mente bastante fría, así que van a dosificar las energías y nosotros iremos a los puntos de control para tener preparado todo lo necesario. En principio ellos ya llevan para comer y para beber, frutos secos, gominolas, y nosotros nos encargamos de comer el resto”, aseguran.

“Nosotros llevamos las mochilas, bastante comida y bebida, ropa de abrigo, y todo lo que necesiten. Llevamos varios botiquines. Todo lo que a su criterio han metido en sus equipajes”, continúan Agustín y Enrique, que por primera vez participaban en el Oxfam Intermón Trailwalker. “Hasta el kilómetro 42,5, que es la maratón, sé que van a hacerlo ellos, sus piernas y su cabeza. A partir de ahí está en nuestras manos, somos los psicólogos del equipo y vamos a empujarles con nuestra cabeza y nuestra inteligencia para que puedan llegar. A partir de ahí está en nuestras manos y ellos lo saben”, señalan.

Monique y Susana son el equipo de apoyo de Cañas y Tapias, liderado por Alma Obregón. “Llevamos pasta, mucho hidrato de carbono, arroz, barritas… Tenemos prepados unos polvitos para hacer Isostar y para que se hidraten cuando lleguen. Lo más importante es que cuando lleguen no se sienten, que estemos esperándoles ya con agua, con comida… Estamos esperando a que lleguen para prepararlo todo”, indican.

“Cada uno lleva una mochila con todo lo que ha considerado necesario para cambiarse: camisetas, calcetines… Van bien equipados, con la manta térmica, los frontales para la noche, bastones… Les vamos a cuidar mucho”, aseguran.

“Llevamos agua, aquarius, isostar, sandía… ¡Y las croquetas de Ana!”, indica José A. de Pedro, miembro del equipo de apoyo de Ha100do sueños. “ Les damos todo nuestro amor y nuestro apoyo que es lo que más motiva. Nuestra previsión es de 26 horas. Además tenemos preparada una sorpresa para ellos porque hemos grabado un vídeo con todos los familiares, amigos, compañeros de trabajo, hijos, padres… y queremos ponérselo casi al final para darles el último empujón para que lleguen a la meta”, continúa.

Para recaudar los 1.500 euros que cuesta la inscripción al Oxfam Intermón Trailwalker hicieron de todo. “Hicimos una fiesta concierto, Lupe hizo tortillas de patatas para vender, vendimos chucherías, jabones, coleteros… Nos apuntamos en febrero. Y para entrenar hemos venido algunos fines de semana a Rascafría para hacer rutas por la zona pero somos muy amateurs. Vemos aquí a mucho profesional”, indican.

El equipo Zotte Bende llegó de Bélgica para participar en la primera edición del Oxfam Intermón Trailwalker de Madrid. Algunos de sus miembros habían participado hasta en cuatro ediciones de la prueba en su país de origen, una vez en Inglaterra, y ahora querían inaugurar el evento en Madrid. “Es bonito participar en esta nueva edición. ¡Además es la menos difícil de todas! Girona era demasiado pronto para nosotros, y Francia y Alemana son mucho más complicadas…”, indican. Consideraban que lo que peor iban a llevar sus compañeros era el calor al no estar acostumbrados. Para recaudar donativos hicieron fiestas y prepararon platos de espaguetis que vendieron.

clec“Hemos venido desde Málaga. Mi hijo forma parte de Moonwalkers, del Banco Sabadell. Mi esposo es médico y ha venido a apoyar a todos los equipos. Vamos a acompañar al equipo. Hemos traido pan casero, ensaladilla con pollo y verduras frescas, pasta integral, fruta, plátanos, y unas galletas de avena que hice anoche”, señala Carolina Zanolla.

Corrió en Girona, y en esta ocasión es equipo de apoyo. “Dos veces, cien kilómetros… Además entrenamos y antes de hacer el Trail en Girona llevábamos ya 500 kilómetros. Pero así lo ves desde otro lado”, indica Montserrat Suñer, de 100×100 Llivia Solidaria. “Además es muy buen equipo de apoyo porque sabe lo que necesitan porque lo ha sufrido. Hemos entrevistado a los corredores, les hemos preguntado si tenían alguna alergia, alguna intolerancia, qué prioridades tenían para la comida, y nos hemos hecho un guión con todo lo que prepararíamos. Tenemos un barreño para el agua para que se refresquen los pies, hemos traido sales, todo tipo de bebidas, y nos los hemos repartido para que cada una dé apoyo a dos”, señala su compañera Meritxell Armengol Capellá.

DHL participó con cinco equipos. “Hemos hecho reuniones para organizarnos bien y hemos traido de todo. ¡Hasta Nutella!”, indican los miembros del equipo de poyo. “Traemos fisio particular. Pancartas, pompones. ¡Lo que haga falta!”, señalan.

Los equipos de apoyo no recorrieron los cien kilómetros que componían el Oxfam Intermón Trailwalker, pero su ilusión, sus cuidados, y sus ánimos fueron imprescindibles para que 427 personas cruzaran la meta.