Los consejos de quienes ya han vivido el OITW

Oxfam Intermón Trailwalker¡Qué nervios! ¡Ya sí que sí! El Oxfam Intermón Trailwalker se siente en el ambiente. Y qué mejor que alguien que ya ha vivido esta experiencia para que te aconseje cómo afrontarla. Atent@s a las recomendaciones de Fermín Fernández, autor del blog Yo solo soy un hombre, que seguro que te serán de mucha ayuda:

Ropa

El año pasado hizo un día caluroso, era el mes de julio. Este año es un poco antes, pero seguramente también hará calor. Son muchas horas andando por la sierra, muchos kilómetros a pleno sol.

Imprescindible llevar una gorra (fresca) y camiseta y malla corta. Mejor camiseta de manga corta que de tirantes para que proteja la zona de rozadura de la mochila. No obstante, hay que echarse bien de vaselina por todas las zonas de rozamiento (axilas, muslos, cuello…) y crema solar, que aunque el sol no sea fuerte, son mucha horas.

Por la noche la cosa cambia. Estamos en la sierra y las temperaturas bajan.

La sensación de frío es particular de cada uno, pero yo el año pasado por la noche iba muy a gusto con malla larga y segunda capa en el cuerpo. No olvidéis repelente de mosquitos si no vais de largo, las luces de los frontales les atrae.

La noche

Yo soy muy dormilón, nada trasnochador, se me cierran los ojos a las diez, no soy capaz de ver una película terminar, por lo que el año pasado sentía curiosidad por saber cómo reaccionaría el cuerpo a lo de pasar la noche andando en vez de durmiendo.

Oxfam Intermón TrailwalkerLa experiencia fue muy positiva, no sé si por estar tan activo sin parar de andar, si por la adrenalina de la prueba, por los compañeros… El caso es que no sentí sueño en ningún momento (cansancio sí). Pasamos toda la noche andando (llegamos a meta sobre las 9 de la mañana) y no tuve sensación de sueño en ningún momento. Las máquinas de Nespresso en los puntos de control nocturnos fueron un gran acierto de la organización, se agradecía un cafetito calentito, espero que este año también estén…

Cosa diferente es después de la carrera. Una vez pasada la emoción de llegar a meta y recoger la medalla de ‘finisher’ toda la tensión se apaga, y entonces sí que viene a visitarnos Morfeo. ¡Me dormía hasta de pie! Nada, absolutamente nada recomendable volver conduciendo.

Mentalidad positiva

La mentalidad es un factor clave, por supuesto también lo es haber entrenado y estar físicamente preparado. Ambos factores son complementarios.

100 km son 100.000 metros, uno detrás de otro. Es una carrera larga, de muchas horas. No es un tema de ser muy rápido, es una prueba de resistencia física y mental. Por la experiencia del año pasado, hay que mantener en todo momento el pensamiento positivo.

Para comenzar, hay que pensar que solamente el hecho de estar participando ya te hace ganador. Has tenido la gran valentía de afrontar este reto, a esto no se atreve cualquiera. Además eres cómplice de haber conseguido un pellizco económico bastante importante para gente que lo necesita. Por otra parte, vas a disfrutar de una experiencia única de la que te acordarás siempre, ¡¡recuérdalo durante todo el camino!!, sobre todo cuando lleguen pensamientos negativos, de abandono, que llegarán. Lo que estás haciendo tú no lo hace cualquiera.

La prueba yo no me la planteo como una larga carrera de 100 km sino como 8 pequeñas pruebas, que son cada una de las etapas. Cada tramo terminado es un hito conseguido ¡¡celébralo!!, táchalo de la lista y, ¡a por otro! Pensar en el corto plazo de cada etapa, la estrategia concreta del tramo, si es subida, bajada, lo que vas a tomar en el avituallamiento siguiente, etc. lo hace más fácil. Estos estímulos positivos consecutivos, por cada etapa terminada, hacen mucho más llevadera esta gran aventura.

Por otra parte siempre hay que pensar en positivo. ¡Siempre! Como los grandes campeones. Me llamó mucho la atención ver en un partido de Rafa Nadal cuando después de fallar, en vez de maldecir por haber fallado la bola, se motivaba felicitándose por lo buena que había sido la anterior. ¡Siempre positivo, nunca negativo!, en todos los detalles, no cuentes los muchos kilómetros que faltan, cuenta los que ya llevas, no pienses en lo que te queda, piensa siempre en lo mucho que has avanzado ya, cada paso que das es uno menos que te queda. Cuando venga a la mente algún pensamiento negativo, bórralo hablando con algún compañero, motivándole, a veces uno se hace más fuerte motivando a otros, eso es lo bueno de formar parte de un equipo.

Fermín Fernández

Yo solo soy un hombre

 

 

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.