Comienza ya a masajear e hidratar tus pies

Para superar con éxito el desafío Oxfam Intermón Trailwalker es imprescindible estar en perfectas condiciones el día de la prueba. Cuidar los pies y prestarles la atención que requieren es una clave fundamental para completar los 100 kilómetros que configuran el recorrido.

El presidente de la Asociación Española de Podología Deportiva (AEPODE), Ángel González de la Rubia, recomienda visitar al podólogo al menos tres meses antes del evento para realizar un estudio biomecánico de la pisada que concluya con la recomendación de la zapatilla más adecuada, e incluso la conveniencia de utilizar plantillas personalizadas para evitar lesiones y mejorar el rendimiento deportivo.

“Un mes antes es aconsejable visitar al podólogo para comprobar el estado de la piel y uñas, proceder a  la exéresis de callos y durezas que puedan ser asiento de ampollas, así como al corte correcto de las uñas”, señala De la Rubia.

Para que sufran lo menos posible mientras se recorren los 100 kilómetros del recorrido del Oxfam Intermón Trailwalker es conveniente “masajear los pies los días previos a la competición e hidratar la piel por las noches con urea al 30 por ciento, evitando la zona entre los dedos”, indica el presidente de AEPODE.

Antes de comenzar los entrenamientos, cada participante debe conocer cómo son sus pies, su grado de transpiración y sequedad, y su tipo de pisada, para poder escoger las zapatillas que más se adecuen a sus necesidades.

Los pronadores desgastan antes la zona interior de la zapatilla. En el caso de los supinadores, es la zona externa de la parte delantera del pie la que recibe todo el peso del esfuerzo. Además, si la supinación es excesiva puede generar problemas de rodilla y de tobillo.

Un alto porcentaje de corredores tiene una pisada normal o neutra, es decir, líneal, en la que no se suele sobrecargar ni la parte interna ni la parte externa del pie.

Una de las principales equivocaciones que se cometen a la hora de hacer deportes es elegir de manera errónea el material deportivo y, en concreto, emplear unas zapatillas inadecuadas. “Normalmente el corredor da prioridad a la amortiguación, dejando de lado el componente de estabilidad”, señala De la Rubia.

El día del Oxfam Intermón Trailwalker, Ángel González de la Rubia recomienda sumergir los pies entre tres y cinco minutos en agua helada, darse un masaje descontracturante y elevar los pies todo lo posible durante al menos diez minutos para evitar lesiones como la fascitis plantar, el síndrome de la cintilla iliotibial, periostitis tibial, tendinitis aquílea y de la pata de ganso, gonalgia inespecífica, síndrome piramidal y lumbalgias, las más comunes en este tipo de desafío.

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