OITW Girona: 100 kilómetros de emociones (I)

Oxfam Intermón Trailwalker Girona

Diez de la mañana en Olot. Comienza la cuenta atrás. Cuatro, tres, dos, uno… 1.424 personas dan el primer paso de cuantos tendrán que avanzar hasta llegar a Sant Feliu de Guíxols. Los tambores animan el comienzo de los cien kilómetros que recorrerán con una meta común: luchar contra la pobreza.

“Es nuestra cuarta edición, la tercera en Girona, pero el año pasado también fuimos a la de Madrid”, indica Manuel Segarra, miembro del equipo Porcelanosa que recibió uno de los premios TW Solidari al haber logrado recaudar 11.110 euros. “El año pasado nos retiramos en el kilómetro 65 por culpa de la lluvia, pero como se nos quedó esa espinita decidimos ir a Madrid”. Porcelanosa participó en el Oxfam Intermón Trailwalker de Girona con un total de tres equipos, “aunque hemos venido 30 personas entre los equipos de apoyo, familiares, parejas…”. Ellos decidieron apuntarse motivados por dos desafíos: el solidario y el deportivo. “Es una buena causa, todos somos ‘medianamente’ deportistas y buscábamos un reto que nos pudiera gustar. Es un fin de semana que pasas en familia, con jefes… Algo distinto, una manera de estar todos juntos y hacer algo diferente”. Para Manuel el Oxfam Intermón Trailwalker es una gran experiencia. “Son muchas vivencias, te llena bastante, y lo más importante es el fin por el que venimos: aportar a la gente que más lo necesita”.

Oxfam Intermón Trailwalker GironaPreparadas en la salida también estaban las integrantes del equipo Aloges, que participaban por tercera vez, con su ya característico pañuelo que han establecido como norma en su indumentaria, y con Carme al frente, feliz por poder caminar durante 100 kilómetros después de haber ganado su particular batalla contra el cáncer. “El año pasado fui equipo de apoyo porque estaba en plena quimioterapia y no podía salir a caminar. Estoy mejor aunque no en mis plenas facultades porque cuesta mucho recuperar musculación después del tratamiento, pero con muchas ganas. Mi objetivo es llegar. Lo único que quiero es ponerme a prueba otra vez y llegar al otro lado, es lo único que busco. Para mí es muy importante estar aquí”.

También veteranos son el equipo Red Runners que siempre hacen todo lo que está en sus manos para lograr la máxima recaudación posible. “Nos movemos por empresas, vendemos lotería, productos… Este año hemos conseguido 2.000 euros pero el año pasado logramos casi 4.000”, indica Juan Carlos Castaño. Es su cuarta participación en el Oxfam Intermón Trailwalker ya que en 2014 hicieron doblete caminando en Girona y en Madrid. “Es una experiencia que hay que vivir por el ambiente, la gente, la solidaridad, por la causa”, asegura Juan Carlos.

«Los 17 primeros no son el problema, ¡son los 17 últimos!»

Diecisiete con seis kilómetros más lejos, Mari Morcillo y Nuria Sisó, de Aloges, preparan todo para recibir y apoyar a sus amigas. “Unos días antes les preguntamos qué les apetece, y siempre nos llaman un poco antes para tener preparado lo que quieren comer. ¡Es fácil ser equipo de apoyo con las chicas!”, indica Mari. “Todos los años nos han pedido bocadillos de pollo rebozado, y después les solemos dar pan con nocilla, chuches, frutos secos, y ya está. ¡Es fácil’”. Con respecto a la experiencia que otorgan los años han rectificado algunos errores que cometieron en el pasado. “El primer año compramos demasiada comida, mucha fruta porque no pensamos que había… Íbamos muy cargadas y ahora sabemos mejor cuánto tiempo quieren estar en el avituallamiento que suele ser poco si no hay ningún problema físico. El café lo hemos incorporado porque el primer año no llevamos”.

En su primera participación realizaron el Oxfam Intermón Trailwalker en menos de 20 horas, y en 2014 en 25. “La idea es que no duerman. El primer año fuimos muy bien de tiempo pero fue un poco triste la llegada porque cruzamos la meta a las seis de la mañana. El año pasado fue muy emocionante porque llegamos hacia las doce, con Sant Feliu lleno de gente… Fue muy chulo. Además como Carme no podía correr… Este año también va a ser muy emocionante, la salida ya lo ha sido, así que la llegada va a ser mejor… Tenemos kleenex y casi compramos acciones porque con los que vamos a gastar este fin de semana…”, bromean.

Reus Trail Solidari, el equipo que no se pierde ni un solo Trailwalker, llegaba al primer punto de control sonriendo como es habitual en ellos. “Vamos muy bien. Los 17 primeros no son el problema, ¡son los 17 últimos! Vamos a comer un bocata de jamón y a seguir. Hacemos paradas cortas para intentar que no se enfríe el músculo”, indican.

Fisioterapeutas y podólogos, al cuidado de los participantes

Oxfam Intermón Trailwalker GironaA las seis de la tarde en Girona, a 56 kilómetros de la salida, el equipo de fisioterapeutas de la Facultad de Ciencias de la Salud Blanquerna ya ha comenzado a prestar servicio a algunos componentes de los equipos más rápidos. “Es el tercer año que participamos”, indica Alesander Badiola, director de grado. “Cada año venimos unos 35 alumnos y 5 o 6 profesores para ayudar a los participantes que lo requieran. Es totalmente voluntario. Se lo ofrecemos a los alumnos de los últimos cursos, tercero y cuarto, y les explicamos cuál es el objetivo de Oxfam Intermón”, apunta.

Oxfam Intermón Trailwalker GironaSu viaje comienza por la mañana desde Barcelona, y termina hacia la 1.30 de la madrugada. “Algunos participantes llegan bastante enteros, pero otros van muy justos”, indica Alesander. “Lo que más tratamos son muslos, tanto por delante como por detrás. Cuádriceps, isquios, mucho gemelo, pies… También hay quienes llegan con molestias a nivel de la cintura, en la zona lumbar. Es un recorrido muy plano por lo que no hay cambios en la manera de caminar. Nuestro trabajo se basa en relajar la musculatura, en activarla cuando vayan a salir, en rebajar esa tensión, en ayudarles con los calambres…”, señala Badiola, que recomienda un buen entrenamiento y una buena preparación para prevenir molestias. “Un buen calzado, una buena higiene en lo que respecta al cambio de calcetines cuando se empieza a sudar, y una buena hidratación son básicos para evitar lesiones”.

Para los alumnos que le acompañan el Oxfam Intermón Trailwalker es una gran experiencia. “Es una vivencia espectacular para ellos. Todo está planificado. De manera previa se les ha explicado qué tienen que hacer, en qué situaciones se pueden encontrar, qué hacer cuando algo se sale de lo habitual… Esta experiencia da sentido a todo lo que están estudiando en la facultad, de modo que pueden ponerlo en práctica y aplicarlo a la vida real. También, al no tener mucho tiempo para actuar, les hace pensar en lo que se pueden encontrar con un paciente. Y después es una vivencia muy buena para ellos, que luego recuerdan, ¡e incluso repiten!”, asegura.

Oxfam Intermón Trailwalker GironaJunto a ellos se encuentra el servicio de podología del Colegio de podólogos de Cataluña, a quienes redirigen cuando se encuentran casos de ampollas. “En Girona somos un grupo de ocho personas asistiendo las heridas más frecuentes que son ampollas y lesiones dérmicas, y hacemos pequeñas curas para permitirles que puedan continuar la carrera”, apunta el podólogo Xavi Vázquez.

“Hasta ahora lo que hay son pequeñas ampollas. A partir de las siete y, sobre todo, de las diez de la noche, empiezan a llegar pies destrozados, que son ampollas en sí mismos”, asegura. Primero hacen una pequeña cura lavándolos y poniendo antiséptico, y después intentan protegerlos con parches hidrocoloides, aunque a muchos les aconsejan abandonar. “El año pasado vino una chica que no iba ni al gimnasio. Hacía solo ‘sillón ball’ y un amigo le animó a hacer la carrera y meterse 100 kilómetros. Cuando llegó aquí tenía los pies destrozados. La curamos y se dio por satisfecha. No podía continuar porque no venía preparada”, indica Vázquez que considera que prepararse y seguir los consejos de los podólogos son las claves para poder aguantar una prueba de estas características. “Que el calzado no sea nuevo y que sea adecuado para este tipo de carrera. Previamente hay que preparar los pies con antisépticos y con baños para fortalecer la piel. El calcetín ha de ser técnico, no puede estar desgastado porque los hilos te pueden hacer ampollas. Es importante ponerse vaselina antes de salir y cambiárselos cada cierto tiempo para que no estén húmedos”, recomienda.

Continuará…

OITW Girona: 100 kilómetros de emociones (II)

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