Scouts for Justice, 3 equipos y 2 puestos de voluntarios en Madrid

Scouts for Justice 2015, 2016 y 2017, tres veces hemos cruzado la meta y las tres llegamos rotos por fuera, pero orgullosos y emocionados por dentro. Y en 2018 lo haremos por 4ª vez y si los dos primeros años éramos un sólo equipo, el año pasado ya fuimos dos y este año seremos 4. Tal vez sea porque estemos un poco locos, tal vez porque el reto de Oxfam tenga algo de adictivo y maravilloso, tal vez sea simplemente porque para acabar con las injusticias el mundo necesite que demos un paso al frente o 100.000, o tal vez porque necesitamos levantarnos del sillón para vivir según nuestros valores. El caso es que cada año somos más y mayor nuestra ilusión. Cada año aumentamos nuestra participación y compromiso, tanto en la carrera como dando apoyo en los puestos de avituallamiento, precisamente porque ya sabemos lo que nos espera: solidaridad, sudor y lágrimas de dolorosa alegría.

Durante los dos últimos años también estuvimos dando apoyo en los puestos de avituallamiento del km 50, lo hacían los chavales del Grupo Scout Pilar que tienen entre 12 y 15 años junto con sus monitores y el último año también estuvieron en el de meta jóvenes scouts entre 18 y 21 años, bueno y algunos no tan jóvenes, de muchos otros grupos scouts. Y su experiencia también ha sido única. Fue un honor para todos ellos ser testigos del esfuerzo de cada equipo, de sus ilusiones, de sus avatares según pasaban los kilómetros, del desasosiego de familiares y amigos que les esperaban preocupados y orgullosos por verles aparecer en el horizonte.

Está claro que el trailwalker es una “droga” que nos hace un poco mejores, que juntando esfuerzos nos obliga a recaudar dinero y a tener presente durante meses que somos parte de un mundo en el que millones de personas carecen de lo básico, que nos anima a sacrificarnos hasta el extremo para descubrir la grandeza que hay en la debilidad y que nos enseña que trabajar como un solo equipo es el camino que nos lleva a la verdadera solidaridad. Me temo que estamos “enganchados”. ¡¡Gracias Oxfam!!

scouts justice

Deja un comentario


*