Usa zapatillas de trail en los tramos abruptos

Llevar unas zapatillas adecuadas el día del Oxfam Intermón Trailwalker, el 26 y 27 de abril en Girona, y el 5 y 6 de julio en Madrid, es una de las claves para cruzar la línea de meta tras haber recorrido los 100 kilómetros que configuran la prueba.

Para hacer una buena elección hay que tener en cuenta las características del terreno. “Para asfalto y caminos de tierra firme, la zapatilla a utilizar es tipo running. Si el terreno es abrupto y pedregoso, utilizaremos las de tipo trail, con mayor agarre y estabilidad, y con refuerzos ante contactos con piedras”, indica el presidente de la Asociación Española de Podología Deportiva (AEPODE), Ángel González de la Rubia, que aconseja cambiar las zapatillas según vayan variando las etapas del recorrido.

El tipo de calzado que él recomienda es de trail, con buen agarre, buena transpiración, sin gore tex, y bien anudadas. Además, hay que tener en cuenta el tipo de pisada. “De ello dependerá la buena o mala elección de la zapatilla y la consiguiente optimización del gesto deportivo, y la ausencia o disminución de lesiones derivadas de los malos apoyos plantares”, apunta.

El error más común que, a su juicio, se comete a la hora de equiparnos es seleccionar el modelo más caro y buscar el mayor índice de amortiguación. Además, llevar unas zapatillas inadecuadas puede provocar la aparición de sobrecargas, tendinitis, roturas fibrilares e incluso daños articulares.

“La elección correcta dependerá del tipo de pie y pisada, peso del corredor, duración de la prueba, tipo de terreno, nivel del corredor y tipo de zancada. Una vez más se impone la visita al podólogo deportivo al menos tres meses antes”, indica.